viernes, 10 de octubre de 2008

Música para candentes


Me gusta ene el reggaeton, lo admito.

Como que vibro y me muevo sola. Que verguenza, suena como raro decirlo, pero así es.
Además que las letras son tan calientes, o sea, no es por eso que me gusta, sino porque esta cuestión tiene algo. Deben ser los sonidos caribeños en algunas, o esas voces sexys califas que ponen los gallos.
Además igual Yandel tira pinta, tiene cara de flayte pero es como DANGER.
Quizás soy pervetida. No no creo. Si igual a todos les gusta. O quizás todos lo somos, quién sabe. El que diga que no le gusta, es mentira, totalmente. Igual todos cantan las canciones, se las saben y las bailan, los mueve igual. Porqué no lo aceptan. Si no lo admiten serán más losers.

Algunas frases pervertidas que uno canta sin procesarlas:

  • Quitarle la ropa suavecito para que te secuestre pa' que te demuestre omo es que los hacemos aca en el globo terrestre
  • Hago lo que sea pa la ropa quitarte
  • Si te toco ponte loca que eso te provoca
  • Ahora dame la pose más sensual que sepas, bebé
  • Hoy es noche de sexo y voy a cumplir tus fantasias
  • Nadie te va a tocar como yo, nadie te lo va a hacer como yo
  • Trae la toalla porque te vas a mojar
  • Hace calor, quítate el pantalón
  • Que estas en falda y se te ve todo
  • Se me hizo agua la boca y yo quería morderte a ti
  • Y no duermo soñando en hacerte TRA, TRA, TRA, TRA en una esquina te voy hacer
  • Te voy a dar duro contra la pared
  • La mire, se toco, me toque
  • Y yo que no necesito mucho pa calentarme
  • En las piernas lleva fuego, hace que el suelo se derrita

Cómo ha cambiado la música no? bueno, igual no estamos muy lejos del axé, pero es más o menos contemporáneo.
Si mi abuela leyera ésto, le da taquicardia. Yo cacho que me castiga.
No doy más ejemplos porque quiero acostarme, así que ahí nomás

además les puede subir la temperatura y no quiero eso.


miércoles, 1 de octubre de 2008

Quiero un 7

Me estresa no saber cómo se escribe correctamente !
O sea, que los profes escriban en los trabajos prácticos ''faltó más enganche'', ''muy pobre'' o ''muy amplio'' que rabia.
O que digan ''está interesante, pero le falta algo'' Qué diablos quiere decir eso!? ''interesante'' que es eso! Por qué no dicen ''está malo'' o mejor ''está bacán, un 7''
Nunca quedan conformes y me cagan con las notas. Ay tampoco están tan malas pero no son 7 como los que yo quiero.
Uno que le pone todo el color posible al asunto. O quizás no le pongo tanto color, pero en verdad lo intento.
Yo cacho que todavía estoy pegada con el ''sistema colegial'' y no me avispo aún.
Pucha oh, quiero un siete, con todas sus letras, un s i e t e, quedó claro?

viernes, 29 de agosto de 2008

money money

Es bacán la plata. Pero no en un sentido ambicioso, osea nosé, pero no es mi intención sonar así.
Es que la plata es bacán porque con ella se pueden hacer muchas cosas :D como por ejemplo comer. Porque si no hay plata no hay comida, nadie puede negarlo. Obvio, no es algo para enorgullecerse, pero así es. Pero ése no es mi punto, sino la plata.
Lo mejor es tener en tus manos muchas monedas o muchos billetes, que rica sensación. Personalmente voy altiro y me compro muchas cosas, o sea, lo que me alcanze porque también ahorro, además de que soy un poco tacaña, lo reconozco.
Como cuando uno es chico y le dan monedas, altiro va al quiosco y se compra todo lo que alcanze, el otro día hablaba de ésto; uno ni siquiera sabe el valor de la moneda que está pasando pero igual se compra todo.
Y con los billetes, esto si ya es para más grandes; cuando tengo billetes intento comprarme cosas chicas, como muchos pinches, y aros y esas cosas que uno nunca ocupa, así siento que compré mucho, y no se me va el dinero tan luego. Las cosas grandes aún se las pido a mi madre.


Money money, sino hay money money no (8)
[una canción de RBD en sus años mozos]

Ojalá fuera chistóloga

Me gustan los chistes; a quién no, si la mayoría de las veces nos hacen reír hasta hacernos pipí.
Pero cuando me cuentan uno y es digno de masificarlo, lo cuento y sas ! ya se me olvidó. Lo peor es que cuando es el momento de demostrar mi gracia y contar algún chiste, no me acuerdo de ninguno. Y ahí queda la Catalina, fome porque no se sabe ninguno =(

domingo, 13 de julio de 2008

Sentir sin palabras

Salió ala calle, sacó la motocicleta del rincón donde el portero le permitía guardara, subió a ella y sin mas preámbulos, arrancó en busca de ella. Partió primero a esa plaza que tantas veces visitaron juntos, pero no la encontró. Continuó con la cafetería a la que solían ir aquellos fríos días de invierno, y nada. Subió rápidamente a su motocicleta, y aceleró como nunca antes.
Sentía tanta euforia, que ya el frío había desaparecido por completo para él.
Comenzó a sentir unas gotas de agua en su frente; de las cuales aún no diferenciaba si eran parte del sudor, o de la lluvia que se adelantaba a caer sobre el pueblo.
Casi desesperanzado, se dirigió al lago, su lugar de reflexión, y se sentó frente a él, a sentir el aire y a observar aquellas aguas que tanta paz le transmitían. Fue allí cuando la sintió sentarse junto a él, a mirar el lago que a ambos calmaba. Sintió su mano sobre la suya, tan helada como un cubo de hielo, como si viniera del polo.
Sin mirarla le dijo ''te quiero'', y ella sin pronunciar palabra alguna, le respondió todo con un abrazo, de esos que no necesitan de más para expresar lo que el corazón dice.
Después de un rato, sin soltarse las manos, se subieron a la motocicleta, que estacionada junto a un árbol, ya estaba empapada por la lluvia.
Fue así como, después de su primera discusión de pareja, ambos coincidieron en afirmar que las reconciliaciones siempre son las mejores.

miércoles, 2 de julio de 2008

Una loca Lemebel cicatrizada

De Perlas y Cicatrices, una crónica de Pedro Lemebel; el hombre que en medio de toda una sociedad machista, asumió su homosexualidad poniendo todo su pecho de orgullo sin cínicas negaciones baratas.

Teniendo tres autores más para elegir, me decidí por este, ya que en días anteriores, Lemebel me hizo reír a carcajadas con Cristal tu Corazón, una obra de teatro a la que asistí hace pocos días. Además, con sed de nuevas experiencias, me atreví con este, ya que antes no había sido lectora de ninguna de sus obras.

Con el libro ya en mis manos, me llamó la atención la portada; un hombre a torso desnudo con un collar que reemplaza las perlas por las Gilletes. Pensé que aquellas eran las causantes de las cicatrices que Pedro expone en el título, pero para qué adelantarme, si aún no comenzaba mi literaria aventura.

En un dos por tres, ya me había terminado el libro, fácil y rápido de leer. Y me gustó, aunque Pedro haga un recorrido por esos años oscuros del país, en el que la palabra clave era ‘’obedece’’, con una pizca de resentimiento, me gustó igual.

El libro es un retrato de todo lo chileno, quizás difícil de entender para otros que desconozcan el pasado de Chile, los personajes, o lugares de cuales se habla.

Lemebel narra cómo, en años miedosos, de órdenes, violencia, existía un manto que cubría todo esto, haciendo como si nada pasara, intentando tapar la huellas que en algunos fueron más que en otros.

Lemebel cuenta de la Bolocco, de Don Francis, de Palmenia Pizarro y su exiliación de los medios, de Camilo Escalo, el único del barrio que fue capaz de surgir y aún así, nada que se acuerda de su pobla.

Se ríe de lo fifí, de Lavín y su comuna, del cura Hasbún, de las pitucas golpeando las ollas, y de las kermeses y rifas que hacían para ayudar a Augusto.

Uno de los puntos polémicos que trata es sobre la tropa de exiliados que dejaron el país, pasando penurias y con un gran dolor en el corazoncito por alejarse de su patria querida, pero claro, después, con la democracia devuelta, volvieron con orgullo de conocer el mundo, con finos trajes, y formando parte ahora, de esos que lucen sus logros económicos, tal como lo criticaban antes del exilio.

Son ellos ahora las autoridades del país, los que tanto hicieron para luchar por la utopía social, ahora con el poder en sus manos, nada hacen para seguir aquellos ideales; seguramente en Europa se quedaron, lejos de la tierra por la que pelearon.

Sin duda, es un libro entretenido, Lemebel tuvo los ojos bien abiertos, guardando en su memoria cada detalle de esos tiempos, recordando a los que se atrevieron y a los que callaron.

Un imperdible, además si tiene usted más años que yo, seguramente reirá con mucha más emoción, identificado con las palabras de Pedro, quien además de recordar y emocionar, identifica con sus palabras triviales, haciendo una lectura mucho más cómoda y del pueblo.

Volviendo al tema anterior, de la portada del libro, descubrí que, las cicatrices son sus marcas, las cuales expone sin temor en toda la obra, y los perlas, los protagonistas, de los cuales escribe libremente, bueno o malo, fueron parte de su marcado recuerdo; esos perlas.

viernes, 16 de mayo de 2008


Mi hermana es súper chora porque es como un poco loca. Derrepente dice cosas extrañas, usa términos ultra arcáicos y palabras raras que inventan con las otras locas de sus amigas. Además de hablar rápido, habla hasta por los poros y de TODO.
Ella siempre sale mejor compañera en su curso, todos la aman, y ella se cree la muerte por eso. En verdad tiene como un imán, llega fácilmente a la gente con su sonrisa pepsodent, utilizando sus tonos y gestos al hablar. Una vez no la invitaron a un cumpleaños y ella se quedó en shock porque era la primera vez en su vida que no la invitaban a uno.
Es un poco menor que yo, sólo un poco. Peliamos a veces porque ella es rebelde, y se le olvida que la edad manda, osea yo (H).
Igual es simpática y nos reímos harto. Ella me cuenta sus cosas y yo las mías. Mucha veces me reta porque soy gritona y exagerada, y yo la reto a ella porque siempre quiere tener la razón, además es mandona.
Que raro sería ser hija única, no me lo imagino, desde que tengo memoria está mi hermana al lado mío. Generalmente la menor siempre es pegote a la hermana mayor, pero éste caso es al revés. A veces la colapso porque la abrazo mucho y le hablo como si fuera una guagua, pero es que no puedo evitarlo, para mí ella es como un baby que se cree grande. En todo caso, cuando no la pesco, ella me busca, sé que me extraña, aunque nunca en su vida lo admita, ella no puede vivir sin mí.
Es ta linda. Yo la amo